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Tácticas Distractoras

El día de ayer, al regresar de firmar una orden de envió de 100 máquinas de empaque escuche sobre uno de los miles de escándalos que brotan desde nuestra silla presidencial, escándalos que están compuestos de muchos elementos y cuya intención muchas de la veces están orquestadas para cumplir agendas privadas o esconderlas. Esta es una táctica que se utiliza en la política de todos los lugares del mundo para mantener al gobierno presente lo mas largo posible en poder y evitar revueltas innecesarias que puedan presentar obstáculos a la presidencia de la administración en poder.

La historia de la política esta llena de estos escándalos de humo para conciliar y refugiar verdades adversas a administraciones en poder. Esta táctica política tiene varias facetas y varios tintes  de operación, estas dependiendo de su fuente de origen que fabricadas por personas y agentes especializados de divergir la atención de los ciudadanos hacia otro foco, cuando están sucediendo desastres bajo sus narices, algo que se puede ver con suma claridad en uno de los shows televisivos más populares de la actualidad llamado “House of Cards” , una serie televisiva que retrata el Modus Operandi de los políticos norteamericanos quienes se han dedicado a engañar al mundo desde la primera guerra mundial hasta el día de hoy de una manera maestra.

Estas cortinas de humo han sido, aunque siempre han existido,  han sido mucho más notables durante el siglo XX y XXI. Un excelente ejemplo de esto es el caso de lo que fue el conflicto de las Islas Malvinas cuando la dictadura militar argentina se encontraba en poder absoluto bajo el mandato el teniente general Leopoldo Saturnino Galtieri.  El mandato de Galtieri fue uno que desde sus inicios se había encontrado en suelo delgado puesto a que existían muchos problemas tanto internos como externos.

El Teniente General  sabía muy bien que una administración, fuera la que fuera,  no podía sobrevivir con fracciones internas ya que esto era simplemente el equivalente a una catedral cuyos cimientos estuviesen fraccionados. Por la parte interna, las fracciones en Argentina que no querían a la dictadura eran muchas, consecuentemente las revueltas y protestas se hacían cada vez mas frecuentes sobretodo en la capital de Buenos Aires. Por el lado externo, el problema más grande era las rivalidades titánicas que existan con la dictadura militar chilena, con la cual la guerra era casi inminente.

Para unir al pueblo, Galtieri aposto por crear   un enemigo externo con quien hubiera grandes tensiones pero no guerra: ese enemigo natural eran los británicos. El problema fue que Galtieri subestimo a la Primer Ministra británica Margaret Thacher quien envió una poderosísima flota hacia y cuerpo expedicionario para recuperar la soberanía británica en las Islas Malvinas.  Sin embargo, durante los tres meses de intensa guerra el pueblo argentino se unió por la causa nacional solo que tras la derrota destituyeron al gobierno militar.