Uncategorized

Así se origina el cáncer de seno

Muchas personas conocen lo que es el cáncer de mama, saben algunos de los protocolos a seguir para poder realizar una detección oportuna, como lo es la autoexploración o realizarte periódicamente una mastografía. Sin embargo, no muchos saben cómo se origina esta enfermedad en el seno, incluso me ha tocado escuchar a personas que creen que es por mala suerte, una maldición o por los rayos del sol. Pues bien, en esta ocasión hablaremos de cómo se origina el cáncer en los senos, pues es mejor tener la suficiente información a la hora de afrontar esta terrible enfermedad que ha cobrado vidas de mujeres que no lograron detectarla en una etapa poco avanzada, sino ya cuando era demasiado tarde.

La mutación del ADN suele ser la principal causa de cáncer, esto ocurre de dos maneras, las que son hereditarias y las que adquirimos en el transcurso de nuestras vidas. Pues algunas mutaciones en el ADN son hereditarias, esto quiere decir que las adquirimos al nacer como herencia de nuestros papás y otras son cambios que se dan a lo largo de nuestras vidas debido a diversos factores, entre ellos nuestro estilo de vida, como lo es la alimentación y el sedentarismo. ¿Por qué nos lo heredan nuestros padres? Porque el ADN es el producto químico de nuestras células que conforma nuestros genes, y los genes de nuestros papás son los que se necesitan para formar una vida. Sin embargo, la mayoría de los cambios en el ADN vinculados al cáncer de seno son adquiridos y no heredados, es decir, que la mutación ocurrió a lo largo de nuestra vida y no precisamente por un gen que nos heredaron nuestros mayores. El cáncer de seno se da generalmente porque algunos de nuestros genes son los que se encargan de controlar el crecimiento de nuestras células y cuando hay una mutación de esta forma se empiezan a generar las células cancerosas.

Hay dos tipos de genes que si sufren algún tipo de mutación propician el cáncer de seno, estos son los protooncogenes y los genes supresores de tumor. El primero es el que ayuda a un crecimiento normal de las células, cuando existe un cambio en este gen o hay varios de ellos es cuando vienen los problemas, pues las células, incluidas las cancerosas, comienzan a tener un crecimiento acelerado, descontrolado, que es vinculado a la enfermedad. Los genes supresores de tumor son aquellos que se encargan de desacelerar la división celular, así como reparar los errores en el ADN y además indican cuáles son las células que deben morir. Entonces, cuando no funcionan bien lo que ocurre es que no se puede frenar la división o mutación de un gen malo y su crecimiento se descontrola.

Ahora que ya sabes cómo se origina el cáncer de mama, lo mejor es realizarte chequeos constantes y mejorar tu estilo de vida si es que lo has descuidado, por ejemplo, come balanceada y sanamente, haz ejercicio, evita la radiación y conoce tu cuerpo, ante cualquier molestia o crecimiento extraño, acude de inmediato a tu médico para poder realizar un diagnóstico.